miércoles, 6 de mayo de 2015

En lo relacionado con los ejecutores y participantes de la agresión hay que identificar:
• Relativo a aspectos comportamentales:
- Utilización de diversas cuentas online.
- Haber intimidado o acosado a algunos de sus compañeros en la escuela.
- Justificar situaciones de ciberbullying protagonizadas por otros.
- Faltar al respeto a la autoridad, los docentes o los padres y madres.
- Mostrar actitudes de prepotencia, de abuso de poder y de falta de respeto de sus iguales.
• Relativo a factores de personalidad (Garaigordobil, 2011):
- Actitudes agresivas: el perfil caracterial del acosador de tipo psicopático, más comúnmente a través de una agresión instrumentalizada.
- Escasa empatía: incapacidad de ponerse en el lugar del otro, reconocer el sufrimiento ajeno y por lo tanto corregirlo y frenarlo.
- No reconocimiento de las consecuencias de sus actos: escasa o nula capacidad de introspección y arrepentimiento de sus actos, minimizar o banalizar la agresión, obviando la consecuente repercusión en la víctima. Todo ello a pesar de poder haber sido víctima previamente.
- Círculo de amigos agresivos: lo más común es que en la situación de ciberbullying sean varios los agresores que atacan a una única víctima, principalmente cuando se da entre iguales. Cuando existe diferencia de edad, sobre todo cuando el agresor es un adulto, suele ser un único atacante, que aprovechándose de la ingenuidad o vulnerabilidad, extorsiona y abusa del menor.
- Escasa tolerancia a la frustración: incapacidad de encajar reprimendas o castigos, asumir consecuencias de sus actos e incluso justificar o negar sus actuaciones. Lo que para la víctima es un acto de justicia, que puede prevenir o al menos disminuir el desarrollo de alteraciones psicopatológicas, para el agresor puede suponer un ataque a su narcisismo.
Con anterioridad a aparecer la clínica propia del ciberacoso, es fundamental indagar e identificar el hiperconsumo de TIC. Entre los síntomas de este hiperconsumo, cercano ya a la adicción a las TIC, encontramos (Echeburúa, 2010):
• Funcionamiento personal:
- Restricción cognitiva.
- Irritabilidad creciente.
- Cierto ensimismamiento.
- Fracaso escolar creciente.
- Absentismo escolar.
- Alteración del sueño.
- Alteración del ritmo, secuencia y cantidad de la conducta alimentaria.
- «No se apaga el teléfono móvil» nunca, ni por la noche.
- La potencia del «amigo virtual» para tomar determinadas decisiones.
- Posible hipersexualismo
Los chicos que hiperconsumen tienen una serie de características:
- Sus rasgos de personalidad oscilan entre dos extremos: los rasgos narcisistas de la personalidad y el retraimiento e inhibición social.
- Se muestran seducidos por la oferta de los sitios que frecuentan y por los posibles halagos que en su utilización encuentran.
- Estas actitudes hacen que se manifieste una clara y creciente indefensión ante el posible acoso que pudiera acontecer.
- Sensación de perplejidad y desorientación ante la actitud y demandas del ciberacosador, ante el que pudiera quedar como subyugado y seducido.
- Sensación de culpabilidad creciente por lo realizado, ante sí mismo y ante la posible opinión de los otros.
- Sensación creciente de vergüenza, por sus posibles actos ante la webcam o los contenidos explícitos de los correos.
- Cambio de conductas y de respuestas ante las situaciones habituales.
- Horas y horas ante el ordenador, o ante el uso del teléfono móvil, la dimensión tiempo pierde su valor para ser un todo continuo.
- Se van alejando de los amigos reales, no se hace caso a sus llamadas o no se acude a las citas, parece que sólo existe lo virtual.

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